miércoles, 27 de junio de 2018






Lenguas de la Costa Ecuatoriana


De la familia lingüística Jívaro (Jivaroana), se encuentran el Shuar chicham, Achuar chicham y Shiwiar Chicham. El Achuar y el Shuar son lenguas en peligro aunque todavía vitales, mientras el Shiwiar tiene un menor número de hablantes (UNESCO, 2009). Además están representadas las familias Tucano occidental (Paikoka / Baikoka), la familia Zápara (Zaparoana) con las lenguas Zápara y Andoa. Ésta última extinta. Las lenguas A’ingae (Cofán) y Waotededo no tienen aún filiación lingüística reconocida; también hay una fuerte presencia de la lengua Kichwa (Quechua IIB) .
No tenemos certeza sobre el número de habitantes de cada Nacionalidad, ni sobre el número de hablantes de cada una de las lenguas, hecho que dificulta la planificación y el desarrollo de acciones en cualquier ámbito. Tampoco existen datos precisos sobre la distribución urbano/rural de la población indígena.










Costa 

Uno de los temas más importante en el desarrollo histórico del Ecuador es la intensa rivalidad que ha existido siempre entre las regiones Costa y Sierra, particularmente entre sus dos principales ciudades: Quito y Guayaquil.
La decisión del presidente Gabriel García Moreno de otorgar amplios poderes a la Iglesia Católica durante la segunda mitad del siglo xix, dio inicio a un período que acabaría por sellar la dicotomía entre las ya dispares regiones: la conservadora Sierra y la Costa liberal. Algunos creen que la decisión de García Moreno de dar casi total autoridad a la Iglesia pudo haber salvado al naciente estado ecuatoriano de la fragmentación, a la vez que otros afirman que esta decisión sólo sirvió para polarizar la rivalidad entre ambas regiones.
Si Moreno inició la rivalidad, el alzamiento de Eloy Alfaro al frente del radical Partido Liberal, que sucedió a los 15 años de conservadurismo de Moreno (asesinado en 1875), encendió esta rivalidad en la conciencia nacional. Alfaro fue la antítesis de Moreno. Obtuvo el poder en favor de los liberales guayaquileños y estableció la separación permanente entre la Iglesia y el Estado. Este movimiento inició una breve guerra civil que fue ganada por los liberales.
La remoción de los asuntos religiosos de la agenda nacional poco hizo para reducir el creciente regionalismo que ahora se traspasó a las diferencias económicas entre una Costa caracterizada por grandes empresas dedicadas a la exportación agrícola a gran escala y una Sierra de pequeñas granjas y negocios pequeños.
 Actualmente la competencia entre ambas regiones se ha desplazado a áreas menos vitales como el deporte y la cultura. A pesar de todo, y aunque difícilmente lo admitan, los quiteños están felices de que la Costa aun sea parte de Ecuador. Sería muy duro perder esas hermosas playas, la marimba de los afro descendientes, o los deliciosos platos de mariscos frescos.




Galápagos 


Es probable que no exista un lugar como Galápagos. Y no es sólo por cuestión de fauna, que es variada como en pocos lugares del mundo sino también por la forma en que los animales se comportan, como si el ser humano jamás hubiese pisado las islas. Su inocencia, la cercanía con la que se les puede observar y el respeto reverencial que existe hacia ellos en todo el archipiélago permite al viajero Galápagos., muy alejada de los safaris habituales en otros países. La visita a Galápagos no consiste exclusivamente en ver animales sino más bien en integrarse con ellos en un medio natural muy singular cuyo aislamiento ha permitido el mantenimiento de una conducta original. Son la muestra evidente en un pequeño universo rodeado de océano de que Charles Darwin dio en el clavo con su teoría de la Evolución de las especies. Es decir, llegar a las islas es una manera de vivir la naturalidad hasta sus límites más ancestrales y lamentablemente olvidados en el resto del planeta. Por eso y muchas más razones se ha convertido con todo derecho en uno de los mejores destinos para observar, fotografiar y, sobre todo, comprender una fauna bastante peculiar adaptada a un entorno que debe seguir siendo intocable, reserva Patrimonio de la Humanidad… y la Naturaleza.
Una vez hemos comprendido que venimos a convivir y estorbar lo mínimo posible sólo falta cargar la batería de la cámara, llevar suficientes tarjetas de memoria encima y contar con el beneplácito de los muchos seres que habitan las islas encantadas y que aparecerán como actores en un escenario teatral. Tras las bambalinas nada menos que la vida salvaje, y de espectadores nosotros, los que llegamos hasta aquí con la ilusión de presenciar una entretenidísima función. Por mi parte, si puedo aportar algo de luz y ayuda a esta aventura tan especial y soñada por muchos, os hablaré de 10 especies animales que pude ver y fotografiar durante el último viaje a Galápagos. Sólo ellos son los auténticos protagonistas que todos los visitantes de las islas deberían intentar contemplar en absoluta libertad y tachar de una check-list con la mejor y más completa fauna moradora de lugar sin igual como bien Darwin advirtió en su diario.
Ni que decir tiene que hablar de diez especies es una manera como cualquier otra de delimitar una explicación sobre Galápagos. Fueron muchas más las que se mostraron ante mis ojos durante la semana de viaje que pasé en San Cristóbal, Santa Cruz, Santa Fe, Plaza Sur, Bartolomé o Isabela (por este orden). Quizás no las mismas que hubiese encontrado en Pinzón, Española, Floreana, Marchena, Wolf, Seymour, las más alejadas o en áreas incluso de las mismas islas visitadas. Ya se sabe que para la noble tardea de observar y fotografiar naturaleza hace falta algo más que destreza o conocimiento. Me refiero a la suerte, a que el animal de turno pase justo en el momento oportuno y uno tenga la cámara de fotos preparada.

 






Oriente 

Bienvenidos a la Selva Amazónica, la mayor extensión remanente de selva tropical en el mundo. También, el lugar con más zumbidos, crujidos, trinos, rugidos y aullidos ¡en vivo! de todo el planeta. ¿Sabías que un árbol amazónico puede albergar más especies de hormigas que todas las islas británicas juntas? ¿O que en una sola hectárea de bosque amazónico pueden habitar la misma cantidad de especies de ranas que en todo el territorio de América del Norte? La gran extensión de la jungla aloja más del 20% del total de especies de plantas vascularizadas de la Tierra. Aquí es posible encontrar un mono tan pequeño que puede sentarse en la punta de un dedo, un sapo que llega a pesar hasta ocho libras, una araña que se alimenta de aves, y la serpiente más grande del mundo, la anaconda, que puede llegar a medir hasta 30 pies.
Más aún: El 40% de toda el agua dulce de la Tierra fluye por la cuenca amazónica. Esto es más agua que toda la que fluye por los cauces de los otros seis ríos más grandes del planeta juntos. En el río Amazonas existen islas del tamaño de Suiza, y en sus aguas habitan nutrias más grandes que un ser humano adulto. Hay tramos de este río donde una persona ubicada en medio de la corriente no alcanza a ver ninguna de las dos orillas opuestas. El río serpentea y se precipita por miles de kilómetros alimentándose de más de 1 500 fuentes de aguas, incluyendo otros ríos como el Napo, en Ecuador, uno de sus principales afluentes.
Esta región tropical es el hogar de miles de indígenas pertenecientes a unas 200 nacionalidades distintas. Entre los más conocidos están los Siona, Secoya, Cofan, Shuar, Zaparo, Huaorani, and Quichua. Las tribus indígenas que habitan la selva ecuatoriana son las guardianas ancestrales de la herencia biológica de esta región del mundo. Habiendo vivido ahí por más de 10 000 años, conocen sus plantas, sus animales y sus secretos mejor que nadie.

De la Amazonía provienen muchas de nuestras comidas favoritas: el aguacate, la pimienta negra y la roja, las nueces de brasil, el marañón, el cacao, la canela, la berenjena, el higo, el jengibre, la caña de azúcar, la vainilla y el camote o boniato, entre muchos otros.
Esta región también es fuente de muchas sustancias curativas como quinina para la malaria, curare para la esclerosis múltiple y el párkinson; también de muchos productos industriales como látex, resinas, maderas, petróleo y muchos minerales.
En el Oriente de Ecuador se encuentra apenas el 2% de toda la selva amazónica, pero con apenas esta extensión, es suficiente para hacernos conocer toda la magia que posee y despliega ante sus visitantes. Toca mencionar que esta región del país cuenta con una infraestructura turística de las más desarrolladas del mundo. Una de sus mayores ventajas es su accesibilidad desde Quito mediante viajes relativamente breves de apenas un día aproximadamente. Estos son los lugares más frecuentados:
El Protectorado Huaorani
El Alto Napo
El Parque Nacional Yasuní
Aunque la cuenca amazónica constituye una tercera parte del territorio ecuatoriano, la mayoría de las excursiones a las reservas amazónicas parten sólo de las terminales de transporte de las principales ciudades como Tena, Coca y Nueva Loja en las provincias de Napo, Orellana y Sucumbíos respectivamente. Los tipos de actividades disponibles en cada región no varían mucho entre sí, aunque habría que tomar en consideración las diferencias de costos debido a las distintas distancias desde Quito y las variaciones que cada provincia tiene en cuanto a la abundancia de vida silvestre. A continuación ofrecemos algunos consejos útiles a la hora de planificar su viaje al Oriente ecuatoriano.
Lago Agrio
Nueva Loja (Lago Agrio) se ubica en el extremo norte del Oriente. Es la capital de la provincia de Sucumbíos y punto de partida para lodges en la  Reserva de Cuyabeno y en la Reserva Biológica de Limoncocha.
Ambas conocidas tanto por su poco desarrollada industria turística como por su exuberante variedad de vida silvestre, además de por su relativo bajo costo. El viaje en bus desde Quito a Lago Agrio dura entre ocho y diez horas. Desde ahí hasta la entrada a la reserva, tres horas más  en camioneta o buseta, y desde la entrada de la reserva hasta el lodge, dos horas más en canoa. En total, ida y vuelta, se consume prácticamente un día entero.




Sierra 
Observados desde la altura, los Andes ecuatorianos despliegan un collage de colores, como si la naturaleza hubiese tejido sobre ellos su propio tapiz. Una mirada más cercana, en cambio, nos revela que este sorprendente panorama no es sólo una expresión de la naturaleza, sino también resultado del trabajo del hombre.
En las cumbres andinas, el sol de la tarde cubre extensas áreas de páramos prístinos, mientras que más abajo, en los valles, ilumina campos de maíz, cebada, trigo y quinua, tiñéndolos de reflejos dorados, ámbar, lila y amatista que cambian al paso de las inconstantes nubes. En los Andes, tierras de eternos juegos de luces y sombras, naturaleza y actividad humana, no existe un día que se parezca al otro.
Considerada la región más importante de Ecuador y llamada comúnmente la Sierra, es la más visitada de todo el país. Su gran diversidad natural y cultural abarca páramos, bosques nublados, lagos, volcanes activos, termas, mercados indígenas, ciudades, pueblos y haciendas coloniales.
 No es casualidad que esta región cuente con la industria turística más desarrollada de Ecuador, la cual ofrece toda clase de alojamientos, opciones culinarias, oportunidades de compras y festivales culturales, todos fácilmente accesibles desde Quito, la capital.
Además de todo lo anterior, están las ciudades de Quito, Otavalo y Baños, consideradas como mecas de los viajeros, no sólo de la Sierra sino de todo el Ecuador. Estas ciudades ofrecen una infraestructura turística muy desarrollada, por lo que es posible encontrar en ellas una amplia selección de restaurantes, hoteles y Actividades  en general que realizar. El visitante podrá elegir entre una suite de lujo en una hacienda de 400 años de antigüedad y un hostal para mochileros por $5 dólares la noche; entre cenar pizza vegetariana una noche y a la siguiente, cuy asado!



miércoles, 20 de junio de 2018




Artesanía de Galápagos 
Figuras en porcelanitos de animales tradicionales es de Galápagos en base y llaveros trabajos a pedido por mayor.
Dimensiones: 6cm.- 7cm
Tortugas ,
 piqueros de patas azules,
 fragatas 
, tucanes
,iguanas. etc




















Artesanías del Oriente

Todo esto permite a los visitantes admirar y conocer además la elaboración de piezas de barro hecha por las hábiles manos de nuestros colonos e indígenas, artesanía reconocida dentro y fuera del país.



Asimismo nuestras mujeres indígenas realizan artesanía típica de la región utilizando materiales de la zona como barro, semillas, fibras, pintura natural de barro y árboles, madera, etc.,  para ser pigmentados con tinturas de la naturaleza.

Las diferentes figuras de animales nativos como mariposas, loros, guacamayos, tucanes, tortugas, también existen servilleteros, llaveros, sillas, frutas, jarrones, vehículos con pasajeros a bordo (chivas) que tienen colores muy vivos y alegres.